• Jue. Oct 6th, 2022
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Acelerar y frenar en política, por Fèlix Riera



Mientras que el PSOE plantea todo tipo de iniciativas políticas para acelerar sus propuestas sociales y económicas con el fin de recuperar los vínculos con sus votantes, el PP pretende frenar toda propuesta de la izquierda para poder ganarlos. Se podría argumentar que la política­ española ha consolidado la peligrosa idea de que es posible gobernar acelerando y frenando iniciativas políticas. Incluso hay quienes piensan que la única forma efectiva de conducir la política española es a trom­picones y que intentar crear estabilidad y previsión es inútil.

La segunda mitad de la legislatura no es más que una larga campaña electoral

¿Cuál es la razón por la que solo resulta posible conducir la política española acelerando temerariamente o frenando bruscamente? ¿Qué lleva a la izquierda y a la derecha cuando, al asumir el poder, desarrollan iniciativas que luego no se pueden materializar por falta de recursos y de previsión frente a una oposición política radical? La respuesta la encontramos en que las legislaturas, que deberían durar cuatro años, cuando llegan a su ecuador ponen en marcha la precampaña electoral. La segunda mitad de la legislatura no es más que una larga campaña electoral donde el Gobierno intenta impulsar políticas que activen a su electorado y la oposición intenta frenarlas.

Cuando aún faltan dos años para las elecciones generales, ya nos encontramos en un clima electoral en que el Gobierno acelera iniciativas como la futura ley de cooperación para el desarrollo sostenible y solidaridad global, la ley por el derecho a la vivienda, la subida del salario mínimo interprofesional, la ley orgánica de acción integral contra la trata de seres humanos o la ley de ayuda a los municipios con riesgo de despoblación. Por su parte, el PP pretende frenar o cuestionar esta aceleración y acumulación de propuestas del PSOE, negándose a aplicar algunas iniciativas en las comunidades que gobierna; entre ellas, la reforma laboral, el salario mínimo interprofesional o la oposición frontal a la ley de la vivienda. 

Este proceso de aceleración y frenado permite señalar que España es uno de los países que han gestionado mejor la pandemia y, a la vez, la oposición asegura que es el país que la ha gestionado peor.





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