• Mié. Sep 28th, 2022
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Biden confirma que nominará a la primera juez negra en el Supremo


El próximo nombramiento de un nuevo magistrado en el Tribunal Supremo es la noticia del momento en Estados Unidos desde que el veterano juez progresista Stephen Breyer, de 83 años, anunció su retiro el miércoles. La mayoría conservadora que forman los seis magistrados nombrados por presidentes republicanos frente a los tres de designación demócrata se mantendrá intacta. Pero el relevo de Breyer cobra especial interés político por cuanto anticipa la nominación de la primera magistrada negra en el máximo órgano judicial del país.


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Fernando García

(FILES) In this file photo taken on January 6, 2021 US President Donald Trump arrives to speak to supporters from The Ellipse near the White House in Washington, DC. - A US federal judge ruled on November 9, 2021 that White House records that could implicate former President Donald Trump in the January 6 attack on the US Capitol can be released to a Congressional committee investigating the violence. (Photo by Brendan Smialowski / AFP)

El presidente Joe Biden prometió en su campaña que, en cuanto tuviera oportunidad, nombraría a esa primera magistrada afroamericana en la historia del alto tribunal. Y ayer, en un acto de homenaje y despedida a Breyer, el mandatario confirmó que cumplirá su palabra: “No he tomado ninguna decisión excepto la de que la persona que nominaré para reemplazar al juez Breyer tendrá calificaciones extraordinarias, carácter, experiencia, integridad… Y que será la primera mujer negra nominada a la Corte Suprema”, lo cual estaba pendiente “desde hace mucho tiempo”.

Es un relevo con carga simbólica y política aunque no altere la mayoría conservadora en el Alto Tribunal

El mandatario también avanzó que efectuará la nominación antes de que termine febrero. Y que a la hora de adoptar la decisión contará con el asesoramiento de, entre otros, la vicepresidenta K amala Harris, a la que se refirió como “una jurista excepcional”.

Se da la circunstancia de que el voto de calidad de Harris en tanto que presidenta del Senado será imprescindible para confirmar en el cargo a la juez que Biden nomine, ya que los demócratas suman 50 senadores entre el total de 100 y por tanto necesitan ese sufragio de desempate del que la número dos del Gobierno dispone.

El presidente y los suyos no puede estar seguros al cien por cien de que la nominación saldrá adelante. Las fugas de voto que han sufrido por parte de sus compañeros de partido Joe Manchin y Kyrsten Sinema –especialmente graves cuando ambos fallaron en el apoyo a la reforma electoral lanzada para defender el voto de las minorías– hacen que el resto de los demócratas desconfíen de ambos para todo. Con todo, el partido gobernante confía en que esta vez Manchin y Sinema respaldarán la designación del presidente.

En todo caso, la confirmación de la juez a la que Biden nombre habrá de efectuarse antes de las elecciones de renovación de las cámaras a medo mandato, en noviembre: unos comicios en los que parece probable que el partido del presidente pierda su ajustada mayoría en el Senado. Eso permitiría a los republicanos elegir a un magistrado afín y de ese modo reforzar la arrolladora mayoría conservadora en el Supremo.

Pérdida de confianza en el alto tribunal

Los estadounidenses han perdido confianza en su más Alto Tribunal. El índice de aprobación de la Corte Suprema cayó en setiembre hasta un mínimo histórico de un 40%, frente a un 49% del anterior mes de julio, según la correspondiente encuesta de Gallup. La nota inmediatamente más alta, un 42%, se remontaba al año 2005. El sondeo del 2021 se realizó poco después de que el Supremo se hubiera negado a bloquear la controvertida ley de aborto de Texas que recompensa a quienes denuncien a todo aquel que ayude a una mujer a interrumpir voluntariamente su embarazo más allá de las seis primeras semanas de gestación. Un segundo estudio a este respecto, a cargo de la Universidad de Monmouth, indicó que un 54% de los adultos del país estaba en contra de dicha decisión del Supremo sobre el aborto, frente a un 39% que la aprobaba. Otro fallo que pudo influir en el rechazo ciudadano fue el que el tribunal había adoptado en agosto al rechazar el intento de la Administración Biden de extender una moratoria federal sobre los desalojos durante la pandemia. Hace solo dos años, la encuesta de Gallup arrojó un 58% de aprobación de los estadounidenses a la labor del Supremo.

El Alto Tribunal ocupa un papel esencial en la vida política y social del país. Ahora mismo tiene por delante relevantes decisiones sobre el derecho al aborto y el uso de las armas. Cada vez más, la facultad del presidente y el Senado de designar y elegir magistrados constituye un factor clave para los electores a la hora de votar.

Entre las mujeres juristas que más citan los expertos como candidatas a ocupar la vacante dejada por Breyer destaca la juez de circuito del Distrito de Columbia ( Washington), Ketanji Brown Jackson, confirmada el año pasado, año en el que constituye el segundo tribunal más importante del país. Manchin y Sinema se unieron al resto de senadores demócratas para apoyar su ratificación, igualmente respaldada por tres republicanos. Brown Jackson, de 51 años, se graduó en Derecho en Harvard y es conocida por sus sentencias a favor de los derechos de los trabajadores.





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