• Mié. Oct 5th, 2022
Etiquetas principales

Casado ‘reloaded’, por Daniel Fernández

Feb 6, 2022 , , , ,


Ya me disculparán ustedes el anglicismo, que reconozco superfluo, pero es que hay algo en el presidente y líder del Partido Popular que me lleva a pensar en videojuegos y en pantallas de colores. Tiene un no sé qué robótico este buen chico –pues de eso tiene cara– que se esfuerza en permanecer indignado e irritado. No soporta a Pedro Sánchez, eso es evidente. Y creo que todavía no ha llegado a reconocer ni una sola decisión del Gobierno de España que le parezca aceptable. Es, en ese sentido, uno de esos patriotas antipatriotas que hacen buena la socorrida cita de Samuel Johnson sobre la patria como último refugio de… Pero no pretendo insultarlo ni a él ni mucho menos a sus votantes y seguidores. La verdad es que me gustaría entenderlo, comprender su mecanismo mental.

Palentino de nacimiento, el pasado uno de febrero cumplió cuarenta y un años. Hace un tiempo ya que se ha dejado una barba que le hace parecer mayor y más sólido y que le ha quitado un tanto ese aspecto de yerno ideal que le acompaña desde siempre. Es un político profesional, que con solo veintiséis años ya era parlamentario en la Asamblea de Madrid. Posee una sonrisa de esas que desarman, aunque ahora la prodigue poco o casi nada porque, claro, España se rompe, está en peligro de ruina y miseria y él no puede permanecer indiferente.

La propietaria del secadero, Rosa y el líder del PP, Pablo Casado, ofrece declaraciones a los medios durante su visita a la fábrica de embutidos y secadero Don Ibérico, a 31 de enero de 2022, en Guijuelo, Salamanca, Castilla y León (España). Su visita se enmarca dentro de los actos programados en la campaña electoral de cara a las elecciones del 13 de febrero en Castilla y León. Tras este encuentro, viajará a Salamanca para pasear por el centro de la ciudad hasta llegar a la informativa del Partido Popular situada en la Plaza del Liceo.
31 ENERO 2022;PP;CAMPAÑA ELECTORAL;SALAMANCA;CASTILLA  Y LEÓN;ELECCIONES;
Manuel Ángel Laya / Europa Press
31/01/2022

 

Manuel Ángel Laya / Europa Press

Para mí tuvo su mejor momento en aquel remedo de moción de censura de Vox cuando se enfrentó a Abascal en el Congreso, pero ahora diría que aquello fue un espejismo, porque de hecho ha adoptado el tono y el estilo del propio Abascal, que por comparación se me antoja ahora más auténtico y menos impostado. Y ya tiene mérito que Casado haya conseguido ese efecto, porque pocos hábitos están tan medidos, cortados y estudiados como el del monje guerrero Abascal. Recuperen si no sus atuendos camperos en esta campaña electoral de Castilla y León.

No sé hacia dónde va Casado. Puede ser que haga suya otra cita de Johnson, la que dice que el éxito en la vida consiste en seguir siempre adelante. En todo caso, no me parece –y estoy dispuesto a comerme mis palabras si la realidad algún día me desmiente– que vaya hacia la presidencia del Gobierno. Tanta tensión y tanta indignación, día tras día tras día, no me parece ni la mejor estrategia ni la fórmula para conseguir llegar al poder.

Tanta tensión y tanta indignación no me parece la mejor estrategia para llegar al poder

Es más, lo veo descentrado (y no solo porque haya abandonado totalmente el centro político) y demasiado ansioso. El electorado no suele premiar a los exaltados, pese a la inveterada costumbre de la cabra hispánica de embestir con la cabeza. Este ya no es el país de cabreros y cabras que fue. Y creo que, tal vez es que me he levantado optimista, ya no somos terreno abonado para nuevas guerras civiles.

Será por eso mismo que me despierta tanta curiosidad, porque me da la impresión de que Casado recarga cada noche su adrenalina y su motivación y se debe decir algo así como que tú sigue, Pablo, golpea más duro, critícalo todo, no cedas, que resistir es vencer y gritar es convencer.

Casado reloaded, pues, dispuesto con el nuevo día a seguir arremetiendo contra Sánchez, el responsable de todos los desastres, un malvado de videojuego al que hay que destruir. Ya lo he dicho: me tiene asombrado. Y no consigo comprender el ardor guerrero que se empecina en ensayar cuando, siento escribirlo, no tiene dotes para representar ese papel. Alguien que lo quiera bien debería decirle que le iría mejor si desarmase su personaje y bajase decibelios.





Source link