• Vie. Oct 7th, 2022
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Defraudadores satisfechos, por Manel Pérez


Tras la sentencia del Constitucional, hace cuatro años, el fallo europeo de ayer que revoca la declaración de bienes en el extranjero supone la puntilla final a la amnistía fiscal de Cristóbal Montoro, el ministro de Hacienda de Mariano Rajoy. Un plan hijo de la desesperada carrera del Gobierno del PP para tapar los agujeros de la crisis financiera. Tras una campaña electoral prometiendo el paraíso fiscal en la tierra, los populares tuvieron que subir impuestos y gravar a cualquiera que se moviese.

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Fotografía de archivo del exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional y exministro de Economía de España, Rodrigo Rato 

Rodrigo Jiménez / EFE

La amnistía fue un complemento que se antojaba muy conveniente. Debía aumentar la recaudación pública, al gravar los patrimonios aflorados y colocarlos para siempre bajo el foco de Hacienda. Pero en su diseño había muchos guiños a los grandes defraudadores, pues eran ellos los que podían acogerse. Los impuestos a pagar eran bajísimos y quedaban blindados frente a cualquier proceso penal.

Aunque el balance final no fue extraordinario, se recaudó la mitad de lo previsto, la mayoría de los que se acogieron salieron muy bien parados. Pagaron poco y se blanquearon.

La inmensa mayoría, incluidos los más de 700 altos funcionarios, políticos y altos cargos de esa lista, han seguido amparados tras el anonimato, pese a la promesa incumplida de Pedro Sánchez de hacerlos públicos. Aún y así, los pocos que acabaron teniendo problemas con la justicia, como Rodrigo Rato, fueron suficientes para que la derecha dura, como la entonces presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, acusase a Montoro de filocomunista.

Ahora, el TJUE ha revocado la medida más populista, que incumplir la obligación de declarar los bienes en el extranjero mantendría eternamente la responsabilidad fiscal. Una ambición imposible. Un desatino. Esa norma solo se aplica a delitos extraordinarios, como los de lesa humanidad o genocidio. Era cuestión de tiempo.






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