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El cumpleaños del rey tranquilo

Ene 1, 1970 , , ,


Recién llegado de Puerto Rico y Honduras y a punto de viajar mañana a Austria, el Rey celebra hoy en casa y junto a la Reina y la infanta Sofía (Leonor está en Gales) su 54.º cumpleaños. A diferencia de otras casas reales en las que el aniversario del monarca es fiesta nacional (como en los Países Bajos ) o se convocan festejos públicos (como el Trooping the Colour en Inglaterra), en España solo en cumpleaños redondos, y no en todos, la celebración privada trasciende a lo público.

Felipe de Borbón se hace mayor, pero es un rey joven. De hecho es el de menor edad de entre los monarcas europeos. Isabel II de Inglaterra va camino ya de los 96; Harald de Noruega ya ha cumplido 80, al igual que Margarita de Dinamarca; Carlos Gustavo de Suecia tiene 75; Felipe de Bélgica, 61, y Guillermo de Holanda es un poco mayor que Felipe y está a punto de cumplir 55.

El monarca español, nacido el 30 de enero de 1968, es el más joven de entre todos sus homólogos europeos

De los 54 años que suma hoy, ha sido Príncipe de Asturias desde 1975 hasta el 2014. Fue proclamado Rey cuando tenía 46 años, nueve más de los que tenía su padre, el rey Juan Carlos, cuando empezó su reinado el 22 de noviembre de 1975. Siguiendo con el paralelismo, Juan Carlos I cumplió 54 años en 1992 el que fue, según puede afirmarse pasado el tiempo, su mejor año.

Encarrilada ya la transición, con España de nuevo entre los países que cuentan, los Juegos Olímpicos y la Expo de Sevilla convirtieron al entonces monarca en protagonista de la escena internacional. También 1992 aquel año fue el de la explosión mediática del joven príncipe Felipe quien, con 24 años, paseó como aban­derado al frente del equipo olímpico mostrando al mundo la imagen del futuro de la monarquía.

Felipe de Borbón ya había cursado sus estudios en las academias militares y estaba a punto de concluir su etapa universitaria antes de iniciar en Georgetown (Washington, EE.UU.) su máster en Relaciones Internacionales. Eran los años en los que, tras acabar con su romance con Isabel Sartorius, cada día se le adjudicaba una novia.

El príncipe Felipe el día de su boda con Letizia, el 22 de mayo del 2004

El príncipe Felipe el día de su boda con Letizia, el 22 de mayo del 2004

Dani Duch

Durante su estancia en Estados Unidos mantuvo un idilio con Gigi­ Howard, pero no fue hasta poco después de su regreso a Madrid cuando comenzó la relación más estable: la que la unió con la joven noruega Eva Sannum desde el verano de 1997 a diciembre de 2001.

El primer intento de Felipe de Borbón de combinar corazón y razón acabó en fracaso. Eva Sannum fue objeto de una campaña inmisericorde y, al final, no pudo con la presión. Tendrían que pasar dos años más hasta que el entonces príncipe con 35 años cumplidos dio con la mujer de su vida: la periodista Letizia Ortiz.

Para evitar interferencias, la pareja adelantó los tiempos y en seis meses estaban decididos, comprometidos y casados. Felipe de Borbón ya no estaba solo; como él mismo confesaría meses después de su boda, su felicidad consistía en haber encontrado alguien con quien compartir, además de amor, una tarea no muy fácil.

Letizia enseguida copó las portadas y protagonizó, al inicio de su matrimonio, algún que otro acto de rebeldía. La pareja tuvo dos hijas y hubiera tenido más descendencia si no existiera el riesgo de tener un hijo varón, con el consiguiente lío constitucional (a falta de reforma, todavía el varón prima sobre la mujer y hubiera relegado a Leonor). Felipe es, en el ámbito de su núcleo familiar, un hombre feliz. Adora a sus hijas y mantiene el compromiso de lealtad y fidelidad con su mujer. Hombre íntegro y sereno, ni el problema no resuelto con el exilio voluntario de su padre, ni, mucho menos, la situación matrimonial de su hermana Cristina, le apartan de su camino: ser un buen rey, cumplir escrupulosamente con su papel institucional y hacerlo con plena dedicación y por encima de todo. No lo ha tenido fácil, los problemas familiares y los avatares de la política no le dan respiro, pero él se ha propuesto seguir siendo el hombre tranquilo.





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