• Mié. Sep 28th, 2022
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El sondeo sobre Castilla y León reaviva las críticas a las estimaciones del CIS



La encuesta del CIS sobre las próximas elecciones autonómicas en Castilla y León, y que sitúa al PSOE ligeramente por encima del PP, ha reavivado las críticas de la oposición al responsable del instituto público, José Félix Tezanos, hasta el punto de que los populares han pedido una vez más su dimisión. La amenaza de las profecías autocumplidas planea sobre la nueva y encarnizada polémica en torno a las estimaciones del Centro de Investigaciones Sociológicas. 

El propio líder del PP, Pablo Casado, exigió ayer una comisión de investigación en el Congreso sobre el funcionamiento del CIS y que se asuman “responsabilidades” si se detecta alguna irregularidad en la gestión de su presidente. La exigencia de Casado se añadía a la ya formulada el miércoles por la portavoz popular, Cuca Gamarra, a raíz de que el exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias hubiese tenido acceso a la encuesta del CIS sobre las elecciones de Castilla y León, horas antes de que se hiciera pública.

 Iglesias había publicado en su canal de Telegram un mensaje en el que aseguraba que tenía datos de ese sondeo: “Nos dan entre 3 a 5 escaños”. Y aunque reconocía que “la cocina (del sondeo) vete a saber y ya sabes que el CIS es raro, pero son los que más recursos tienen. Mis sensaciones son buenas”. El origen de esta filtración -que probablemente no incluiría la totalidad de la encuesta- podría estar siendo investigado por el propio centro. 

Una foto coyuntural

Fuentes del CIS recuerdan que a día de hoy el PSOE gana en voto decidido, pero que un 44% de los consultados decidirá a quién vota durante la última semana de campaña

Gamarra señaló que el mensaje de Iglesias demostraba que “el CIS está al servicio del PSOE y de Podemos” y lo consideraba un “escándalo”. A esas peticiones de dimisión se sumó también el portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, que se preguntó “¿quién es Pablo Iglesias para tener los datos de una encuesta del CIS antes de que se publique?”, algo que calificó de “gravísimo” y un caso de “corrupción”, por lo que exigió también “la dimisión inmediata” de Tezanos.

Fuentes del CIS han asegurado que la suya no es la única encuesta que da ganador al PSOE y han defendido la solvencia técnica del sondeo, ya que cuenta con una muestra de más de 7.000 entrevistas. Asimismo, han señalado que a partir de las 2.500 primeras la tendencia se ha mantenido estable día a día. Es decir, una ligera ventaja del PSOE en voto decidido y una preferencia de más de dos puntos por los socialistas como partido ganador (26,5% frente a un 24,3% que apuesta por el PP).

Naturalmente, esa sería la foto a día de hoy. El propio sondeo recoge el dato de que un 44% de los consultados suele tomar la decisión de votar (y a qué partido) durante la última semana de campaña. De hecho, según otras fuentes, la cifra de indecisos oscilaría ahora mismo entre 350.000 y medio millón de electores. Y de ese contingente, los grupos más numerosos serían los antiguos votantes del PSOE en el 2019 (casi 100.000), del PP (más de 75.000) y de Ciudadanos (en torno a 80.000).

A partir de ahí, las expectativas sobre quién ganará las elecciones autonómicas (con un 70% de los consultados que señala al PP) pueden jugar un papel clave en el decantamiento de los indecisos (o en su disposición a acudir a las urnas para apoyar al partido con el que más simpatizan). De ahí la feroz pugna demoscópica por fijar una foto finish que motive a unos o desmotive a otros. 

Factor de decantamiento

Con hasta medio millón de indecisos, la imagen que proyecten los sondeos sobre la identidad del ganador puede tener un papel clave en el desenlace

Por ahora, el propio sondeo del CIS sugiere una participación de hasta siete puntos por debajo de la registrada en el 2019 (63,7% frente al 70,7%). Y, paralelamente, el nivel de movilización de los votantes del PP (79%) es superior en seis puntos al de los seguidores del PSOE (73%), y hasta 20 puntos por encima de la que registró el sondeo preelectoral del CIS en el 2019.

En definitiva, el resultado del PSOE depende de su capacidad de movilizar a los indecisos que se sitúan en la órbita socialista, lo que le exige aparecer «como un partido capaz de ganar las elecciones» frente a la imagen que impulsa el PP de que la victoria de su candidato es inexorable.

Por su parte, el Partido Popular necesita atraerse a los indecisos de Cs y neutralizar las fugas en beneficio de Vox. Si lo consigue, puede sumar casi diez puntos más al 31% del voto que obtuvo en el 2019 y cosechar un triunfo muy claro. Pero si no lo consiguiera, y el PSOE lograse activar todo su sufragio potencial, entonces el pronóstico del CIS dejaría de ser una improbable profecía coyuntural. 





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