• Vie. Sep 30th, 2022
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El tono electoral marca el debate sobre el estado de la sanidad andaluza



El Parlamento andaluz, que hoy acogía una sesión extraordinaria para debatir sobre el estado de la sanidad en la región, se ha vuelto a convertir en un campo de batalla entre políticos a cuenta de las próximas elecciones. Unos y otros se acusan de anteponer sus intereses particulares y de comenzar la campaña antes de tiempo. El debate de fondo, la gestión del Ejecutivo en esta sexta ola de coronavirus, la presión hospitalaria o la complicada situación que se vive en los centros de salud, ha sido abordado casi de puntillas.

En lo que sí se ha centrado la oposición para caldear el ambiente ha sido en la ausencia del presidente del Gobierno, Juanma Moreno, que, recién aterrizado de su viaje por Bruselas, se ha marchado a Castilla y León para apoyar a su compañero Fernández Mañueco en el arranque de la campaña electoral. Su actitud ha sido tildada de “soberbia” por la izquierda del arco parlamentario, mientras que la derecha, encarnada por Vox, ha aprovechado para igualar la política del PP-A con la del PSOE-A cuando ocupaba San Telmo.

La comparecencia de Jesús Aguirre, consejero de Salud y Familias de la Junta, no ha satisfecho a ningún bando, además también él ha entrado en barrena afeando la posición del “tripartito andaluz” que se ha constituido en la Cámara, a su parecer, y que tiene como fin de seguir pescando votos en vez ayudar, o al menos no entorpecer, la gestión de la pandemia.

Las elecciones como arma arrojadiza entre bandos

Si el debate se paralizaba la semana pasada a cuentas de la abstención ejercida por Vox, hoy se ha desarrollado en un clima en clave electoral. Ningún partido ha desaprovechado la ocasión de criticar la ausencia de Juanma Moreno, dirigente de San Telmo, en un momento donde el colapso sanitario pone en peligro la salud misma del sistema. La sexta ola del coronavirus sigue causando estragos en la región, si bien los contagios llevan dos días en descenso y, según fuentes gubernamentales, se podría doblegar la curva durante el próximo mes.

Moreno no estaba. Quien sí ha estado para ofrecer respuestas ha sido el responsable del ramo, Jesús Aguirre, quien ha insistido en que ha comparecido 66 veces durante la pandemia para dar explicaciones sobre la evolución de la covid y la gestión que el Gobierno estaba haciendo. El consejero no se ha mantenido al margen de la tensión que se palpaba en el ambiente y ha insistido en que, en este momento, los partidos políticos están más interesados en el recuento de votos de cara a las elecciones que de la gravedad de la situación sanitaria. “Creo que ustedes están en otra guerra. Nosotros en la guerra de solucionar problemas a los andaluces desde un punto de vista sanitario y ustedes en otra burbuja parlamentaria», ha dicho desde la tribuna de oradores. Aguirre ha reconocido que aún quedan “problemas” por resolver en materia sanitaria, si bien ha insistido en que el equipo es «garante» de la sanidad pública andaluza y que en ningún momento está cayendo en el «triunfalismo» del que le acusa la oposición.

Durante su intervención, en consejero ha esbozado una propuesta que presentará la próxima semana en el Consejo de Gobierno. Se trata del Plan de Respuesta de la Incidencia Covid-19, que se desarrollará en Atención primaria con el fin de optimizar la Estrategia de Atención Primaria 2020-2022 frente al período de alta transmisión del Covid. Entre otras acciones, contempla el refuerzo de la plantilla de sanitarios para la gestión del virus, “ya que la actividad ordinaria de Atención primaria se ha incrementado un 29,3%”.

La oposición, unida en bloque frente a Moreno

Puede que sea el primer amago de bloqueo de las políticas del Ejecutivo en el Parlamento algo que, como adelantaba el presidente de la Junta, podría provocar el adelanto electoral antes del mes de noviembre, que sería la fecha natural del fin de la legislatura. El PP-A ha acusado en varias ocasiones al PSOE-A y a Vox de unirse para hacerle “la pinza” al Gobierno de la región, y siguen defiendo esa idea.

Sin embargo, los partidos quieren marcar sus diferencias para no confundir al electorado. Y por si quedaban dudas, Vox, en su turno de palabra, hace una comparación del actual Ejecutivo con los anteriores socialistas, acrecentando así aún más la distancia entre ambas formaciones. Pero lo cierto es que la oposición, en esta sesión monográfica, tienen un punto en común: defienden la mala gestión llevada a cabo por el Gobierno durante la pandemia y consideran que la ausencia de Moreno Bonilla en este debate es una falta de respeto hacia los andaluces.

La primera en la línea de fuego ha sido Ángeles Férriz, portavoz del PSOE en el Parlamento, quien ha calificado de “soberbia” la actitud del dirigente de San Telmo en un momento donde “el colapso sanitario sin precedentes” en la región demandaba su presencia y sus explicaciones. Es “imperdonable”, ha dicho, porque demuestra «soberbia y arrogancia», mientras es «incapaz» de ver lo que está ocurriendo, y ha aprovechado para dar las gracias a Espadas por estar hoy en el Parlamento, donde deben estar «los presidentes». En cambio, según ha señalado, cuando Moreno ha tenido que elegir entre Andalucía y Pablo Casado, ha elegido irse a Castilla y León, en lugar de estar dando «la cara» en la Cámara autonómica.

Según la portavoz socialista, «esconderse y mirar para otro lado y echar la culpa a otros, amenazar con elecciones y inventarse bloqueos parlamentarios absurdos ya no es una opción». Ha añadido que la gente está «muy harta» porque el actual Gobierno andaluz está «desmantelando la sanidad pública en su cara», con el mejor aliado, «la extrema derecha oportunista». Ha denunciado que este Ejecutivo ha «mentido» a los profesionales sanitarios y también ha «mentido» con el presupuesto para la sanidad y con los datos de incidencia de la pandemia.

Para Unidas Podemos, Moreno está obviando las protestas en las calles por el “deteriro” de la sanidad, y está haciendo el “mayor ejercicio de soberbia posible”. Sin embargo, y pese a que “hoy el escaño el presidente está vacío”, la formación política ha acogido de buena gana el Plan anunciado por Aguirre, aunque lo pone en cuarentena por el “triunfalismo” con el que el Gobierno sobrelleva las cuestiones sanitarias, según la portavoz Inmaculada Nieto.

La fractura de Vox con la derecha

No es nuevo. Vox impidió que los Presupuesto del Gobierno salieran adelante haciendo saltar por el aire el buen entendimiento con el PP-A. Pese a los constantes ‘llamamientos al orden’ lanzados por el Ejecutivo, el partido de Abascal se aleja cada vez más de los postulados de la derecha, intentando así conseguir los votos de los desencantados con Moreno y lanzarse a las próximas elecciones siendo un partido duro del que dependa las grandes decisiones que conciernen a los andaluces.

La intención de la ultraderecha es relanzarse como un partido nuevo, alejado de las políticas existentes, con una nueva forma de hacer política y a través del cual se haga una Andalucía diferente. Por eso huye de las comparativas, aunque las usa para degastar tanto al gobierno como al principal partido de la oposición, el PSOE. Mete a ambas formaciones en el mismo saco y considera que tanto uno como otro se han mostrado “incapaces” de resolver los problemas de la sanidad pública andaluza y de la atención primaria. Por otra parte, ataca a la coalición PP- Cs de interesados. «Han demostrado que para ustedes la salud no es lo primero, sino gobernar», ha dicho.

En defensa de la gestión del Gobierno

“Usan la sanidad como excusa” para hacer del Parlamento “un circo y un espectáculo”, declaraba Beatriz Jurado, parlamentaria del PP refiriéndose a los socialistas. “El sanchismo andaluz tiene muchas ganas elecciones”, decía, «su objetivo son las elecciones y la excusa es la sanidad».

Por su parte, el parlamentario de Ciudadanos, Emiliano Pozuelo. ha denunciado que PSOE-A y Unidas Podemos, con el apoyo de Vox, han solicitado este Pleno del Parlamento con el único objetivo de «desgastar y hacer daño al Gobierno andaluz». Ha señalado que Juan Espadas se «abraza» a Manuel Gavira para intentar conseguir votos en las próximas elecciones.

La celebración de este debate puede dar pie al comienzo del fin. Si la oposición sigue “bloqueando la gestión del Gobierno” el presidente, como así lo anunció, convocaría elecciones antes de lo previsto. En Génova, la sede de los populares en Madrid, ya lo da casi por hecho. Queda ver cómo se van desarrollando las cuestiones políticas en las próximas semanas pero febrero suena con fuerza para que Moreno, finalmente, acabe disolviendo la cámara y llamando a los ciudadanos a las urnas. 





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