• Mar. Sep 27th, 2022
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Envejecimiento y actividad económica y empresarial



El envejecimiento en la actividad económica es ya una realidad. No solo cuestiona las políticas de protección social: también las empresas, en plena transformación demográfica, se tienen que adaptar. Además, los cambios sectoriales en las tasas de participación específicas por edad (prejubilaciones en algunos sectores, alargamientos de la vida laboral en otros) tienen incidencia desigual en la edad de la fuerza de trabajo. Un reto importante para las organizaciones es cómo afecta el envejecimiento de la mano de obra en los costes laborales, la productividad y la sostenibilidad de la empresa, y cómo responder a la nueva realidad de quien debe, puede o quiere trabajar más años a partir de su expectativa de vida ganada.

Pero la neutralidad de la edad es, todavía hoy, un sueño. La política pública con respecto a los trabajadores de edad adelantada ha pasado de un énfasis en la jubilación anticipada, como instrumento de ajuste de la fuerza de trabajo, a la promoción de índices más elevados de participación en el mercado laboral y una vida activa más larga. Así, las iniciativas públicas promueven medidas para combatir la discriminación por edad y cambiar la actitud pública hacia los trabajadores mayores, prácticas de gestión de la edad a las empresas (fomentando el aprendizaje a lo largo de la vida, certificando las competencias adquiridas) y para abordar las prácticas laborales (por ejemplo, protección laboral, salarios de antigüedad o jubilación obligatoria) al margen de las medidas para la reinserción de los trabajadores mayores parados.

Las tasas de empleo de los trabajadores de más de 55 años difieren notablemente en Europa. Suelen ser notablemente más altas en el centro y norte de Europa (por ejemplo, Suecia tiene un 77,9%; Alemania, un 71,4% y Dinamarca, un 70,7%) y más bajas en el sur y el este de Europa (por ejemplo, Grecia con un 41,1% y España con un 52,2%). Además de los problemas antes mencionados, los incentivos obligatorios o elevados para abandonar la fuerza de trabajo por las pensiones de la seguridad social explican el resto.

Es evidente que se hace necesario examinar las respuestas de los empresarios ante la nueva situación, incluidos los cambios en las políticas de jubilación, modificación de las condiciones laborales, adopción de fases ocupacionales y reformas de otras prestaciones del trabajo. No podemos considerar sana a una sociedad que no compensa a quien cotiza más años y voluntariamente más allá de lo que le toca, y que además sabemos que amortizará menos años sus contribuciones por lo que le reste de esperanza de vida. Lo han remarcado varios estudios recientes. La mayoría de ellos analizan cómo varía la participación laboral y el tipo de trabajo realizado con la edad utilizando, por ejemplo, datos del Programa para la Evaluación de Competencias Adultas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) o según las Estrategias de Empleo en servicios públicos en la Unión Europea ( PES-EU). Estos textos documentan que, en el futuro, la capacidad de realizar trabajo físico, comprensión lectora y numérica o ante el uso de nuevas tecnologías se deteriorará en las personas adultas. Por otra parte, gracias a las experiencias acumuladas, los trabajadores de más edad pueden desarrollar otras funciones a partir de una mayor capacidad para planificar, orientar y supervisar. Por lo tanto, con entornos laborales flexibles, a través de esquemas de jubilación que incorporen especificidades relativas a las habilidades de cada uno y referidas a diferentes empleos y/o acompañadas de un aumento de la formación continuada, tiene que ser posible ajustar nuestras empresas a los cambios demográficos.

De su lectura surgen varias preguntas. Por el lado de la oferta, ¿qué acciones necesita una pequeña y mediana empresa para afrontar la transformación del capital humano necesaria para favorecer la continuidad deseada de participación en el mundo laboral por los trabajadores y la empresa? ¿ Cómo proceder a la adecuación de los puestos de trabajo de los diferentes estados de salud de los trabajadores asociadas a la edad, vista la morbilidad prevalente y los diferentes perfiles de puestos de trabajo que las nuevas tecnologías permiten? ¿ Sería factible un menor estrés en el trabajo, con garantías de seguridad ante las discontinuidades por absentismo o descanso desde bolsas de discontinuos? ¿ No sería bueno favorecer finales de trayectos profesionales que se conviertan en trabajos autónomos a tiempo parcial o discontinuo para mantener vidas activas?

Por el lado de la demanda, ¿ cómo puede reorientar la empresa sus producciones a las nuevas necesidades y preferencias vinculadas al cambio demográfico? La tipología de consumo, la naturaleza del ahorro, la ubicación de carteras y portfolios varía con la edad y con la búsqueda de productos de más seguridad. A partir de ahí, ¿qué palancas diferentes a la renta, para el bienestar a lo largo del ciclo vital de los trabajadores (pensiones, liquidación de patrimonios, rentas del trabajo), se pueden instrumentar a partir de cambios en la vida laboral de los trabajadores habida cuenta de la evolución de la protección social en la medida que se hacen años? Para algunas actividades, envejecimiento y productividad van juntos; en otros, el gap tecnológico dificulta las mejoras de productividad. A veces, sin embargo, la tecnología compensa la discapacidad funcional vinculada al envejecimiento, ofreciendo segundas oportunidades. La flexibilidad para atender estos cambios por parte del empresario no está siempre garantizada.

Eso puede requerir el reingenio de ciertas actividades a partir de la formación, desarrollo personal, tutorización, rotaciones, reempleo y tiempo parcial compatible con jubilaciones. También la posibilidad del trabajo hecho en casa permite evitar la dificultad de la movilidad y del transporte –asociada con la edad–, además de favorecer una mejor conciliación familiar.

Un ejemplo de lo que digo tiene que ver con las necesidades de médicos que tiene el sistema sanitario catalán. Hace unos años se aplicaron remesas de jubilaciones forzosas. Algunos comentaron que afectaba a médicos del sistema público con poca dedicación y elevada compatibilidad con la privada, para los cuales la pública era un reconocimiento de categoría y captación de flujos de pacientes. También era cierto que algunos de estos profesionales quizá no hubieron pasado una recertificación. Pero la realidad es que, bien acreditados, muchos de aquellos que ya no podían hacer tantas horas de asistencia o el pulso les temblaba podían hacer otras tareas en el sector; por ejemplo, ser intermediarios de las necesidades de los pacientes de los del conocimiento médico general, para orientar correctamente a los enfermos dentro del sistema. Aprovechar su conocimiento es, además, bueno para su salud y dignificación y bueno para la sostenibilidad de un sistema presionado a contratar médicos de fuera, con urgencias por mor de un numerus clausus en la formación de médicos propios, a pesar de la demanda, difícil de entender desde la racionalidad económica y el sentido de no obligatoriedad del destino público a pesar de la formación recibida. Bienvenida la pandemia para recuperar este know how que hemos estado dejando de lado todos estos años.

Hay que decir, finalmente, que si la gente de más edad tiene que alargar su etapa en el mercado laboral, no lo puede hacer cobrando los extras de los salarios atribuibles a la experiencia (trienios), en la medida de la que pueda ser menor y no mayor su productividad. Eso puede considerarse injusto desde la óptica de la equidad intergeneracional, con la acumulación de años en el mercado (en los que todos no suman), por más que los más jóvenes están en general más pendientes de sobrevivir que de tener un contrato fijo. Puede también afectar a la visión estratégica. Si el mundo cambia deprisa, difícilmente la mejor visión será la de alguien que ha reforzado y enquistado sus creencias en un sistema que ya no existe. Aquí están los límites.

Guillem López i Casasnovas es profesor de Hacienda Pública de la UPF





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