• Jue. Sep 29th, 2022
Etiquetas principales

es hora de pasar al ataque

Ene 1, 1970 , ,



El 2021 fue el año en el que se vivió peligrosamente al ataque. Una temporada de esplendor ciclista, de maravillas continuas, de grandes peleas casi cada semana. Pocas veces había ocurrido en el mundo de la bicicleta que todas sus estrellas destacasen por ser atrevidos, por lanzar ataques, por querer ganar a lo grande. Ya no se conforman con levantar los brazos e inscribir su nombre en el palmarés, quieren dar espectáculo. Buscan ser admirados. Pretenden pasar a la historia como leyendas.

Estos jóvenes campeones han cambiado la concepción clásica de las temporadas. Ya no se prepararan objetivos, ya no se corre para bajar peso o para sumar kilómetros. Eso era antes, con Lemond yendo tranquilo al Giro, a quedar el 105.º, a casi tres horas de Bugno antes de ganar su tercer Tour en 1990. Esta generación no se dosifica. Tampoco necesita maduración. Se han saltado todos los pasos. Han roto con los prejuicios, han desmontado los consejos de los directores, aprenden compitiendo. Salen del caparazón y ya se sienten preparados. Por ese motivo, Enric Mas (Movistar), que ha pecado de conservador, y Mikel Landa (Bahrain), sin la suerte de su lado, se han quedado engullidos por la nueva hornada pero prometen cambiar de actitud y ser más agresivos. La llegada por detrás de Juan Ayuso (UAE), con 19 años, les servirá de acicate si no quieren perder más el paso.

Los diez fichajes

Almeida (UAE)
Marc Soler (UAE)
Fraile (Ineos)
Sagan (Total Energies)
M.A. López (Astaná)
Nibali (Astaná)
David de la Cruz (Astaná)
Sosa (Movistar)
Chaves (Education First)
Vlasov (Bora)

Ataques y más ataques. Como el de Tadej Pogacar en el Col de Romme, a 32 km de meta. Como el de Alaphilippe en St. Antoniusberg para ser campeón del mundo o en Laderneau para ser el primer líder del Tour. Como el de Van der Poel en el Mur de Bretagne para vestirse de amarillo y homenajear a su abuelo, Poulidor, en Via Santa Catalina en Siena o a 60 kilómetros del velódromo de Roubaix.

No es que sean temerarios sino que confían en sus fuerzas. Se ponen de pie, aceleran, aprietan los dientes y no miran atrás. Da igual si es un muro o un puerto largo. Cualquier escenario es propicio para la emboscada. Demarrajes y más demarrajes. Como el de Roglic bajo la lluvia, con Bernal, en la Collada Llomena para sentenciar la Vuelta en los Lagos. Como el de Van Aert, tan completo que vence dos veces al temible Mont Ventoux. Como el de Carapaz en el paso Kagosaka para colgarse el oro en Tokio. Se acabó aquello de ir a rueda. Es tiempo de enseñar el dorsal al rival.

A los 23 años, Pogacar es el máximo exponente y buscará su tercer Tour y su primera Vuelta

Aventuras imperiales como la de Egan Bernal en el Passo Giau, nevado, donde soltó a todos sin importarle que ya era la maglia rosa. El colombiano será el gran ausen­te del 2022 después de las graves lesiones que sufrió cuando se entrenaba el lunes 24 de enero. No vio que un autobús frenaba y chocó violentamente contra él. La temporada de Bernal ha quedado comprometida y con ella el cara a cara en las alturas que el Ineos, su equipo, quería promover con Pogacar en el Tour. Habrá que ver hasta dónde llegan Carapaz, Adam Yates, Porte y Thomas.

El esloveno, de 23 años, se queda sin el que debía ser su gran rival en las cimas de la Super Planche de les Belles Filles, el Galibier, el Granon, Croix de Fer, Alpe d’Huez, o Hautacam. Tadej Pogacar (UAE) aspira a su tercer amarillo consecutivo, lo que le pondría a la altura de Bobet, Anquetil, Merckx, Indurain o Froome, y a su primer rojo de la Vuelta, la carrera que le lanzó al estrellato.

Las estrellas

Pogacar
UAE
23 años
Roglic
Jumbo
32 años
Carapaz
Ineos
28 años
Alaphilippe
Quick-Step
29 años
Van Aert
Jumbo
27 años
Van der Poel
Alpecin
27 años

Para ello, ha apuntalado el único aspecto que podía mejorar: sus compañeros. Llegan al Emirates João Almeida y Marc Soler. El bloque del Jumbo, que a los Roglic, Vingegaard, Dumoulin, Foss y Van Aert suman a Dennis, va a tener muy difícil aislarle.

Pero es que Pogacar ya ha demostrado que se vale por sí mismo, como lo demuestran los dos monumentos (Lieja y Lombardía) que se adjudicó en el 2021. Para las clásicas y las pruebas de un día, Van der Poel sigue sin entrenar, convaleciente de una lesión de espalda y una operación de rodilla, algo que deben aprovechar Van Aert y Alaphilippe.

Alejandro Valverde se despide, Mas y Landa necesitan ganar ya para no descolgarse más y por detrás llega Ayuso

Pese a la exultante juventud de todos, si hay un deporte que venera a los mayores es el ciclismo, aunque cada vez sea más moderno y global y las tres grandes empiecen en el extranjero: el Giro en Budapest, el Tour en Copenhague y la Vuelta en Utrecht. Hay veteranos que no han dicho su última palabra y persiguen a Merckx, la unidad de medida en el ciclismo. El británico Mark Cavendish (Quick Step) necesita una victoria de etapa más para superar los 34 triunfos parciales del Caníbal en el Tour. También Alejandro Valverde (Movistar), que se retira a los 42 años, sueña con una despedida a lo grande y podría igualar las cinco Liejas del campeón belga. Es hora de pasar al ataque.





Source link