• Mié. Oct 5th, 2022
Etiquetas principales

La alquimia de las urnas, por Gabriel Magalhães

Ene 1, 1970 , , , , ,


Los vocablos que se inventan para denigrarnos a veces se vuelven nuestros mayores títulos de gloria. Hay apodos que consagran. Eso le pasó al primer gobierno portugués socialista de António Costa, surgido en el 2015 y apoyado parlamentariamente por los comunistas y el Bloque de Izquierda. Queriendo dibujar la caricatura de esta solución gubernativa, que era inédita en la historia de la democracia lusa, el político demo­cristiano Paulo Portas habló de una geringonça , un arti­lugio destartalado, y el mote se transformó en una flamante corona que Costa se ha puesto a lo largo de estos seis años.

La actual geringonça, a pesar de la simpatía que despierta en muchos portugueses, terminó con el debate parlamentario sobre los presupuestos del 2022, que no fueron aprobados. Exigencias de los comunistas sobre el salario mínimo y del Bloque sobre jubilaciones anticipadas, exigencias consideradas irresponsables por Costa, fueron el pretexto, pero en realidad la caída del gobierno luso se debe a que el aire que flotaba en la sala de máquinas donde todo se negociaba entre los socialistas y los demás partidos de izquierda se fue enrareciendo y, finalmente, ya era irrespirable. Como consecuencia, los portugueses han sido llamados a unas elecciones legislativas anticipadas el próximo día 30 de enero, en un momento en que la situación epidémica será complicada.

Lisbon (Portugal), 13/01/2022.- Photo courtesy of RTP (Portuguese Public Television Broadcaster). Portuguese Socialist Party (PS) leader, António Costa (L), and Portuguese Social Democratic Party (PSD) leader, Rui Rio (R), during the televised debate with Social Democratic Party (PSD) leader Rui Rio (not pictured) ahead of the 2022 legislative elections, in Lisbon, Portugal, 13 January 2022. The elections will be held on 30 January. (Elecciones, Lisboa) EFE/EPA/PEDRO PINA / RTP HANDOUT HANDOUT EDITORIAL USE ONLY/NO SALES HANDOUT EDITORIAL USE ONLY/NO SALES

 

Pedro Pina / Efe

Costa pide ahora la mayoría absoluta. Argumenta que estos tiempos inciertos exigen estabilidad, que hay un presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, de centroderecha, lo que garantiza el pluralismo político, y que él, Costa, cuando fue alcalde de Lisboa, jamás dejó de negociar aunque disfrutara de mayorías absolutas. De momento, los socialistas van por delante en los sondeos, pero sin alcanzar esa mayoría. Y ello tal vez sig­nifique que a los portugueses les sigue gustando el modelo de un gobierno pactado, más controlable por la ciudadanía. Se estudian, pues, nuevas geringonças. Una de las posibilidades es la llamada ecogeringonça: un gobierno socialista apo­yado por el PAN (Personas Animales Naturaleza) y el Libre, un movimiento identificado con la izquierda verde europea. Un nuevo artilugio, pero con tonos más ecologistas.

Por otra parte, todavía es posible lo que se llama la geringonça derechista. Si el PSD, de centroderecha, superara sorprendentemente a los socialistas, como pasó en las municipales en el Ayuntamiento de Lisboa, podría formarse un gobierno que aunara a este partido con IL (Iniciativa Liberal, algo así como el Ciudadanos portugués) y los residuos del CDS-PP, la formación democristiana que, en este momento, bordea la extinción. Como el centroderecha todavía está ahí, el debate se centra en dos hombres, el líder del PSD, Rui Rio, y el socialista António Costa.

En los sondeos, los portugueses consideran a António Costa más sólido, pero Riu Rio es visto como más sincero

 En los sondeos, los portugueses consideran a Costa más sólido, pero al mismo tiempo Rio es visto como más sincero. El telón de fondo de la discusión entre Costa y Rio nos da un panorama desolador. Portugal se sitúa hoy cerca de la cola de la Unión Europea en lo que respecta al PIB per cápita: el vigésimo puesto entre 27 países. En los próximos años, Hungría, Letonia, Eslovaquia y Rumanía podrían superar a los lusos. Además, el salario medio portugués es el séptimo más bajo de la UE. Según un estudio reciente, si se retiraran los apoyos sociales, el 43% de la población viviría en riesgo de pobreza. Para enfrentar esta situación, Rio propone un choque fiscal, una reducción de impuestos que propulse la economía; Costa, por su parte, exhibe su buena gestión, visible durante la pandemia, y plantea una progresiva mejoría de la situación, avanzando con pies de plomo.

Otro de los dilemas importantes del acto electoral se centra en saber quién ocupará el tercer puesto. Se lo disputan la extrema derecha de Basta ( Chega, en portugués), el Bloque de Izquierda y los comunistas. Si los radicales conservadores lograran esta posición, algo habría cambiado para siempre en el país de la revolución de los claveles. En tiempos de pandemia, la precampaña electoral tuvo lugar en televisión, donde hubo treinta debates en los que cada partido pudo enfrentarse a todos los demás. Ahora hay que esperar esa misteriosa alquimia de las urnas. Una alquimia que genera a veces un cascote metálico achicharrado, como ocurrió en la Alemania de los años treinta, pero que a menudo descubre el oro puro del futuro.





Source link