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Las claves de la separación de Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina


Encender el televisor estos días supone zambullirse en la ceremonia de la confusión en muchas ocasiones. La separación de facto de Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina plantea muchas incógnitas: para comenzar, si los exduques de Palma darán el paso de divorciarse. Por el momento, nos atenemos a las palabras de Mario Pascual, abogado y amigo de Iñaki Urdangarin –llevó su defensa en el caso Nóos– y que ha frenado lo que casi todos daban por hecho: “No es un cese, no es un divorcio, es un tiempo que ellos se dan con la interrupción de su relación. En ningún momento se han marcado un plazo”, decía en El món a RAC1, refrendando el tenor del comunicado emitido por la pareja, que solo habla de una interrupción de la relación matrimonial.

COMPROMISO INFANTA CRISTINA Madrid, 3-5-1997.- Ceremonia celebrada en el Palacio de la Zarzuela donde se ha anunciado el compromiso oficial de la Infanta Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin. La pareja paseó unos breves momentos por los jardines del Palacio muy sonrientes y cogidos de la mano en todo momento, EFE/M.H.de Leon/aa

La ceremonia de compromiso se celebró en el palacio de la Zarzuela. 

M.H.DE LEON / EFE

Si la situación actual no encuentra remedio, lo lógico es pensar en que la separación lleve al divorcio. Y aquí es donde surgen interrogantes de peso: dónde se celebraría el procedimiento judicial, qué le correspondería a cada uno de los excónyuges y a sus hijos en común, qué ocurre con la única menor de los cuatro…

El conocido abogado barcelonés Ramón Tamborero, experto en Derecho de Familia y quien ha llevado con éxito el divorcio de Arantxa Sánchez Vicario, aclara para La Vanguardia los puntos que plantean más dudas en este caso.

Dónde se celebraría

Si se iniciase el procedimiento de divorcio

¿Llegado el caso, ¿dónde se tramitaría el procedimiento de divorcio? Dado que la todavía esposa reside en Suiza, estamos ante un caso de divorcio internacional. Todas las medidas que deban resolverse no tienen por qué sustanciarse en un solo procedimiento en en lo que se denomina “dispersión internacional del pleito”. Por ejemplo, el pleito de divorcio ante un tribunal y los alimentos de hijos menores, ante otro.

Si no hay mutuo acuerdo sino separación contenciosa, cualquiera de los dos podría presentar la demanda de divorcio contra el otro en cualquiera de las dos ciudades: en Ginebra por ser lugar de residencia de la infanta desde hace más de un año como en Vitoria, por ser donde reside Urdangarin –que es nacional español–, tal como fija el artículo 3 del Reglamento Bruselas II bis. En caso de divorcio contencioso, el primero que presentase la demanda ganaría la competencia geográfica aunque siempre se aplicaría la legislación española según el art. 8 del Reglamento 1.259/2010 (Roma III). La etapa familiar en Barcelona no tiene efecto jurídico alguno, mucho menos aquellos años tan lejanos en Washington.

Quién pagaría a quién

Régimen económico de la expareja

Es prácticamente seguro que Iñaki Urdangarin y doña Cristina firmaron capítulos matrimoniales al casarse, documentación muy útil para evitar conflictos en caso de ruptura, sobre todo, en lo económico. En ese sentido, rige lo que ellos hubieran pactado. En el improbable caso de que no firmasen nada y dado que se casaron en Barcelona, nos atendremos al régimen de separación de bienes propio del Derecho Civil Catalán. 

Los ingresos mensuales de Iñaki Urdangarin son menores que los de la infanta Cristina, ¿podría solicitarle una pensión compensatoria? La respuesta es afirmativa, aunque es poco previsible, y sus posibilidades de éxito, muy escasas ante un juez: en los últimos días hemos sabido que los exduques de Palma llevaban vidas separadas desde mucho tiempo atrás y no solo en lo geográfico. En todo caso, se trata de un derecho renunciable en los capítulos matrimoniales.

La infanta Cristina llegando a Vitoria con sus hijos en 2019.

La infanta Cristina llegando a Vitoria con sus hijos en 2019.

GTRES

No todo puede pactarse

Lo que debe pasar obligatoriamente por el juez

Contrariamente a lo que se está oyendo estos días en platós de televisión, en esas capitulaciones matrimoniales no pueden figurar asuntos relativos a los hijos tan importantes como la guarda y custodia o la pensión de alimentos en caso de que sean menores. Y esto atañe tanto a particulares como a miembros o, en este caso, exmiembros de la familia real, hoy solo familia del rey.

Los denominados “pactos en previsión de ruptura” no pueden incluir cuestiones relativas a menores. Por ejemplo, que los niños se quedarán con uno u otro cónyuge porque eso debe confirmarlo un juez si hay acuerdo entre los excónyuges y decidirlo en caso de conflicto. Imaginemos que se hubiera pactado que el menor se quedan con el progenitor A, el otro está de acuerdo pero A no está en condiciones de cuidar bien de él o ella. Estaríamos atentando contra los derechos del menor. Por tanto, siempre se necesita la intervención del juez.

“Eso debe estar todo pactado”, suponen tertulianos poco duchos en derecho de familia. Insistimos: el juez no está obligado respetar los pactos particulares porque prima el interés del menor, cuestión por la que vela el Ministerio Fiscal.

De los cuatro hijos de la expareja, solo Irene es mejor de edad.

De los cuatro hijos de la expareja, solo Irene es mejor de edad.

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Solo Irene es menor de edad

El régimen de los cuatro hijos de la expareja

De los cuatro hijos de la pareja, solo Irene es menor de edad. ¿Dónde y con quién vivirá? En caso de conflicto, el único tribunal competente para decidir su guarda y custodia es el correspondiente en Ginebra, tal como señala el art. 5 del Convenio de La Haya 1966 de Protección de Menores. En cuanto a la pensión de alimentos a favor de la hija menor de edad, se podrá formular la petición ante los juzgados de Ginebra (la acreedora es ella y reside allí) por parte de cualquiera de los dos progenitores pero también en Vitoria, lugar de residencia de Urdangarin, en caso de que fuese la infanta quien incoase una hipotética demanda. 

Los tres chicos, Juan, Pablo y Miguel, son mayores de edad y viven de modo independiente en Madrid, Barcelona y Londres, respectivamente, por lo que ninguno de los progenitores tiene mejor derecho para reclamarle una cantidad al otro. Y al ser mayores de edad, el juez no intervendría en cualquier disposición pactada previamente por la pareja.

Ramón Tamborero ha llevado el divorcio de Arantxa Sánchez Vicario.

Ramón Tamborero ha llevado el divorcio de Arantxa Sánchez Vicario.

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