• Mié. Oct 5th, 2022
Etiquetas principales

Los iraníes salen a la calle para protestar por la muerte de Mahsa Amini


Ni las justificaciones del comandante de la policía de Teherán, que ayer negaba que Mahsa Amini hubiera sido golpeada mientras estaba bajo custodia; ni la llamada telefónica del presidente Ebrahim Raisi a la familia para asegurar que investigaría la muerte –“su hija es mi hija”, les dijo–, han sido suficientes para calmar la indignación desatada en Irán después de conocerse el fallecimiento de la joven de 22 años que el 13 de septiembre fue capturada por la policía de la moral por no vestir según los “cánones islámicos”.


Lee también

Catalina Gómez Ángel

Mahsa Amini, de 22 años

Desde el viernes cuando se conoció la muerte, las protestas se han extendido a todo el país. Las últimas tuvieron lugar ayer en Teherán, donde estaba convocada una marcha a las seis de la tarde en la calle Hejab, nombre que se le da al velo que cubre la cabeza de las mujeres, obligatorio en Irán. A pesar del gran despliegue policial, que intentaba evitar que los asistentes se agruparan, un puñado de mujeres logró quitarse el velo como señal de protesta, al igual que ha sucedido en otras manifestaciones en los últimos días.

Algunas versiones de testigos –respaldadas por vídeos que empezaron a circular en las redes sociales–, afirman que policías apoyados por integrantes del cuerpo paramilitar Basiji respondieron con violencia. En las imágenes se ve cómo pegaban a muchas mujeres y a sus acompañantes.


Lee también

La Vanguardia

El funeral de la la mujer de 22 años asesinada por no llevar bien puesto el velo islámico se ha celebrado hoy en Saqara

Horas antes, las principales universidades de Teherán también fueron escenario de manifestaciones, algo que no se veía desde el 2019, cuando el país vivió una oleada de protestas como respuesta al aumento no anunciado del precio de la gasolina.

En aquel momento las autoridades respondieron con tal violencia que, según Amnistía Internacional, alrededor de 300 personas fueron asesinadas. “No al Gashte Ershad”, decían algunos de los carteles que portaban ayer los jóvenes universitarios –mujeres y hombres– testigos en su vida diaria de los abusos y atropellos de esta fuerza policial que efectúan redadas en las calles para supuestamente controlar que las mujeres no vistan inmoralmente.

“Yo fui detenida por llevar corto mi manto –como se le llama a la gabardina que las cubre– y vi cómo detienen a adolescentes y cómo le pegaban a una mujer por protestar”, dice Zohre, de 30 años que trabaja en un almacén del centro de Teherán. Versiones similares han sido difundidas en las redes sociales, donde cientos de mujeres han contado su experiencia con esta fuerza policial, que está en el centro del debate; incluso voces consideradas radicales, como algunos parlamentarios, han cuestionado su existencia.

Muchos aseguran que esta policía de la moral ha fracasado. Cada vez hay más mujeres de todos los contextos que buscan vestirse de una manera más relajada y alejadas del negro.





Source link