• Sáb. Oct 1st, 2022
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Mattarella, el presidente que vuelve a salir al rescate de Italia


Italia parecía destinada al abismo cuando, hace un año, el siempre impredecible Matteo Renzi tumbó el segundo ejecutivo de Giuseppe Conte en plena crisis económica y sanitaria. Entonces, cuando parecía que no había más remedio que disolver las cámaras y convocar unas elecciones anticipadas, el presidente de la República, Sergio Mattarella, alzó el teléfono y marcó el número de Mario Draghi.

El prestigioso exbanquero aceptó la propuesta de su jefe de Estado y logró tejer a su alrededor un ejecutivo formado por ministros técnicos y políticos de hasta seis formaciones distintas. Mattarella, convencido que en la coyuntura pandémica una campaña electoral sería un terremoto devastador para Italia, dio un paso al frente.


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LV_  Los partidos italianos se encomiendan a Mattarella para salir del bloqueo

Este sábado el siciliano, de 80 años, ha vuelto a salir al rescate de su país. Tras un cuestionable espectáculo de seis días y seis noches de negociaciones fallidas entre los partidos italianos, los líderes políticos se han encomendado a Mattarella como la única solución posible al bloqueo que se había instalado en el Parlamento. Todos los otros nombres que habían sido propuestos, desde la jefa de los espías, Elisabetta Belloni, a la presidenta del Senado, Elisabetta Casellati, habían fracasado. Esta tarde una delegación parlamentaria y regional ha acudido al palacio del Quirinal, sede de la presidencia de la República, para implorar a Mattarella que permanezca en su puesto, y él lo ha aceptado.

«El presidente Mattarella nos dijo que tenía otros planes para su futuro, pero ante la situación dijo que si se necesita que eche una mano, ahí estará. Se puso a disposición», explicó la senadora del partido Por las Autonomías, Julia Unterberger, al salir del Quirinal.

Mattarella había dejado entender que una repetición sería forzar la Constitución. Se había buscado un nuevo piso de alquiler en Roma y su equipo había empaquetado sus cosas, que ahora tendrán que deshacer. Quien le ha convencido de aceptar el encargo ha sido Mario Draghi, en una larga conversación esta mañana, cuando el premier le ha dicho que era lo mejor para la unidad y la estabilidad del país. Lo más probable es que no vuelva a estar siete años, la duración del mandato, sino que dimita cuando las condiciones políticas sean más favorables para que, quizás, sea reemplazado por el mismo Draghi cuando este ya no sea primer ministro.

La muerte de su hermano, gobernador de Sicilia asesinado por la Cosa Nostra, cambió su vida

Sergio Mattarella quería hacer carrera como profesor de Derecho, pero todo cambió el 6 de enero de 1980. Ése día tuvo que sacar de un coche el cuerpo recubierto de sangre de su hermano, Piersanti Mattarella, entonces gobernador democristiano de Sicilia y un ardiente opositor de la mafia. Un pistolero de la Cosa Nostra le disparó ocho tiros mientras acudía a la misa de la Epifanía con su familia. Piersanti murió en los brazos de su hermano rumbo al hospital.

“Nunca había pensado en hacer política, aunque participaba en círculos culturales empujado por su hermano. Absolutamente sí, la muerte de Piersanti fue un antes y un después para Mattarella”, contaba hace unos años a La Vanguardia un amigo cercano. 

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Mattarella seguirá al frente del palacio del Quirinal, sede de la jefatura del Estado

MASSIMO PERCOSSI / EFE

Conocido por su humor inglés y su estilo de vida reservado, Mattarella se ganó el corazón de los italianos por su templanza durante la pandemia. Se convirtió en un símbolo al conmemorar, en solitario por las restricciones sanitarias, el 75 aniversario de la liberación del fascismo. Pero también dejó momentos de simpatía, como cuando mostró su lado más humano al peinarse un mechón rebelde en un momento de la grabación de un discurso que fue mandado por error a los periodistas. “Eh Giovanni, ¡no voy al barbero ni yo!”, le respondió de manera muy natural el presidente a su jefe de comunicación, Giovanni Grasso.

El único caso en que ha repetido un jefe de Estado italiano fue cuando Giorgio Napolitano, tras otro bloqueo político, aceptó hacerlo en el 2013. Mattarella sustituyó a Napolitano al frente de Italia en enero del 2015 llamado por el nuevo primer ministro de entonces, Matteo Renzi. La elección del florentino fue una jugada maestra que impidió que nadie pudiese tener una fuerte objeción su figura. Entonces Mattarella era un juez del Tribunal Constitucional conocido por ser un azote de la mafia que representaba el legado de los democristianos de la vieja guardia de la política italiana. Se convirtió en el primer siciliano en llegar al Quirinal.

El resultado refuerza a Mattarella y también a Draghi: son las únicas salidas posibles

Católico practicante y muy apreciado en el Vaticano, Mattarella abandonó la Universidad de Palermo para ser elegido diputado en 1983. Permaneció en la Cámara hasta el 2008, cuando decidió retirarse de la trinchera política. Ha sido ministro de las Relaciones Parlamentarias con Giovanni Goria y Ciriaco De Mita (1987-1989), de Educación con Giulio Andreotti (1989-1990), vice primer ministro con Massimo D’Alema (1998-1999) y ministro de Defensa con D’Alema y Giuliano Amato (1999-2001). Al frente de esta última cartera abolió el servicio militar obligatorio. Desde el 2011 se incorporó al máximo tribunal italiano, que dejó al llegar al Quirinal.

La decisión de los partidos refuerza a Mattarella y también a Draghi, visto que es obvio que son las únicas opciones posibles para resolver el embrollo italiano. En cambio, es una derrota monumental de la política, incapaz de ponerse de acuerdo para elegir a un jefe de Estado. Especialmente debilitado sale Matteo Salvini, cuestionado en su liderazgo del bloque de derechas, que ha quedado completamente descompuesto. Si todo sale como está previsto, Mattarella será votado esta noche y seguramente volverá a jurar el cargo este mismo miércoles.





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