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Ottawa declara el estado de emergencia por las protestas contra las restricciones sanitarias


El alcalde de Ottawa, tras considerar la situación «fuera de control» en su ciudad paralizada desde hace más de una semana por los opositores a las medidas sanitarias por la covid, declaró el domingo el «estado de emergencia» en la capital canadiense y la policía endureció el tono contra los manifestantes. La orden  llegaba después de registrarse el segundo fin de semana consecutivo de protestas por parte de los camioneros que se oponen a la vacunación obligatoria para trayectos transfronterizos. El movimiento, llamado «Convoy de la libertad», ha convocado a distintos grupos que critican las restricciones sanitarias contra la pandemia. 

Las protestas, que comenzaron en Ottawa el sábado 29 de enero, se extendieron a otras importantes ciudades canadienses durante el fin de semana, mientras decenas de camiones -unos 250 vehículos, según la policía- y manifestantes continuaban ocupando el centro de la capital, sin mostrar señales de querer retirarse pronto. 

FILE PHOTO: Demonstrators have a dance party in the street outside the Rideau Centre as truckers and supporters continue to protest coronavirus disease (COVID-19) vaccine mandates, in Ottawa, Ontario, Canada, February 5, 2022. REUTERS/Blair Gable/File Photo

Manifestantes, en el centro de Ottawa, por segundo fin de semana consecutivo 

REUTERS

El movimiento, que convocó a unas 10.000 personas el fin de semana pasado, según las autoridades, originalmente pretendía protestar contra la decisión de obligar, desde mediados de enero, a los camioneros a vacunarse para cruzar la frontera entre Canadá y Estados Unidos, pero rápidamente se convirtió en un movimiento en contra de las medidas sanitarias en su conjunto y también, para algunos, contra el gobierno de Justin Trudeau. La medida sólo afecta a un 15% de los camioneros que todavía no se han vacunado, según cifras de la Canadian Trucking Alliance, un grupo que aglutina a asociaciones de ese gremio. Los manifestantes dicen que quieren continuar con su ocupación hasta que se levanten las restricciones sanitarias. 

Los camioneros y sus simpatizantes han estado almacenando bidones de diesel y otras necesidades. También han construido un cobertizo de madera a modo de cocina y montado centros logísticos en un parque céntrico y en el estacionamiento de un estadio de béisbol.

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Una manifestante partidaria de las vacuans y las mascarillas sostiene un cartel donde pide que no haya restricciones, en Toronto

Nathan Denette / AP

Para el alcalde, Jim Watson, las manifestaciones son cada vez más ruidosas y representan un “grave peligro y una amenaza para la seguridad de los residentes”. Horas antes de declarar la emergencia, Watson había remarcado que la «situación estaba completamente fuera de control porque son los manifestantes quienes hacen la ley». 

«Estamos perdiendo la batalla, (…) hay que recuperar nuestra ciudad», había enfatizado el alcalde, quien consideró «inaceptable» el comportamiento de los manifestantes que obstruyen las calles del centro de la ciudad y tocan incansablemente las bocinas con su peso pesado, algo que está acabado con la paciencia de los residentes.

Estamos perdiendo la batalla, (…) hay que recuperar nuestra ciudad



Jim WatsonAlcalde de Ottawa

El domingo la policía, criticada por no haber podido evitar la paralización del centro de la capital, anunció su intención de impedir el abastecimiento de los manifestantes, en concreto de combustible. Un total de siete personas fueron arrestadas, según un comunicado del Servicio de Policía de Ottawa, que informó de más de 60 investigaciones penales abiertas en relación con las protestas, principalmente por robos, delitos de odio y daños a la propiedad. 

Los residentes de Ottawa, exasperados por el caos causado por el movimiento, han iniciado una demanda colectiva por valor de unos 7 millones de euros canadienses contra los organizadores.

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Manifestantes encienden bengalas en Ottawa el pasado sábado

Minas Panagiotakis / AFP





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