• Sáb. Oct 1st, 2022
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PSOE y PP preparan ya una nueva batalla para renovar el TC antes del verano



Los nombramientos que tienen que hacer el Gobierno y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) el próximo mes de junio están llamados a provocar un nuevo “embrollo judicial” como reconocen miembros del mismo órgano. El escenario que se va a abrir es jurídicamente complejo si en este tiempo PSOE y PP no se ponen de acuerdo para renovar el órgano de gobierno de los jueces, que lleva más de tres años en funciones por el bloqueo que ejerce la formación de Pablo Casado.

Desde el Ejecutivo se está estudiando la forma de poder sacar adelante los nombramientos de los dos magistrados que le corresponden sin esperar a los dos nombres que debe elegir el CGPJ. Para el Gobierno, colocar a sus dos magistrados es clave porque dará un vuelco al Alto Tribunal, que pasará de tener una mayoría conservadora a otra progresista. Además, con los cambios saldrá el actual presidente, el conservador Pedro González Trevijano, elegido el pasado mes de noviembre.

El Poder Judicial tendrá que estudiar si con la reforma que le limita puede hacer sus dos designaciones

La raíz del problema proviene de la reforma aprobada por el PSOE y Unidas Podemos de la ley orgánica del Poder Judicial el pasado mes de marzo que impide al órgano de los jueces realizar nombramientos mientras se encuentre en funciones. Esa modificación se realizó para tratar de forzar al PP a pactar la renovación del organismo. Sin embargo, esta nueva limitación ha provocado un problema añadido. Cuando en junio, el CGPJ, que actualmente preside Carlos Lesmes, deba nombrar a dos magistrados del TC se va a encontrar con un impedimento legal.

Pero esta limitación confronta directamente con la propia Constitución, que recoge que los nombramientos de los magistrados del TC deben hacerse en tres bloques cada cuatro años. Uno de esos bloques es el que debe hacerse en junio y corresponde a cuatro magistrados, dos elegidos por el Gobierno y otros dos por el CGPJ. Fuentes jurídicas explican que el CGPJ se va a encontrar con el dilema de cumplir con la ley, y no llevar a cabo los nombramientos, o con la Constitución, y hacerlos.

Plenos de perfil discreto

El Tribunal Constitucional vuelve a celebrar el próximo día 8 un nuevo pleno. La intención de su presidente, Pedro González-Trevijano, es que durante sus meses al frente del órgano se recupere la estabilidad de este. Ello pasa por llevar a pleno únicamente aquellos asuntos en los que haya un consenso previo. En estos próximos meses, tendrá que decidir si lleva a pleno el recurso de inconstitucionalidad contra la reforma de la ley orgánica del Poder Judicial que impide al Consejo General del Poder Judicial hacer nombramientos mientras esté en funciones. Fuentes jurídicas explican que es potestad del presidente llevar al pleno en el momento que considere oportuno el estudio del recurso. Su relevancia pasa por que podría declarar inconstitucional una parte de la reforma porque impide el nombramiento por parte del órgano de los jueces de dos magistrados del TC.
Si esto se llevara a término, abriría la vía al CGPJ para poder hacer los dos nombramientos que le corresponden el próximo mes de junio.

Fuentes del PP, por su parte, creen que la mejor opción es que los socialistas, junto con sus socios de Gobierno, reformen la reforma de marzo y especifiquen que la limitación no afecta a los nombramientos del TC porque se trata de un mandato constitucional. Sin embargo, fuentes socialistas descartan a priori la viabilidad de esta opción.

Si el CGPJ opta por no hacer los nombramientos, el equipo de Pedro Sánchez se enfrentará a un nuevo problema. ¿Es constitucional hacer sus dos nombramientos sin esperar al CGPJ, cuando la Constitución se refiere a un bloque de cuatro?

El Ejecutivo afrontará un recurso al Constitucional si nombra al margen del órgano de los jueces

Fuentes próximas al Ejecutivo lo entienden y recuerdan que existe un antecedente. Cuando se constituyó por primera vez el tribunal, en 1980, se hicieron diez nombramientos y quedaron pendientes únicamente los del CGPJ porque este aún no estaba formado. No obstante, este argumento puede ser rebatido y si finalmente el Ejecutivo sigue adelante con sus dos nombramientos habrá pelea, puesto que con toda probabilidad PP o Vox plantearán un recurso de inconstitucionalidad ante el propio TC.

Pero como adelantan fuentes jurídicas, el Gobierno ya jugaría con ventaja porque el recurso lo vería el nuevo tribunal, ya de mayoría progresista. Eso provocaría así mismo la petición de recusaciones de esos dos magistrados, es decir, un nuevo “embrollo judicial” que volverá a poner al Consti­tucional en el punto de mira tras la tensión de los últimos meses tanto por los tintes políticos de los últimos nombramientos como por el enfrentamiento interno por la sentencia del estado de alarma.





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