• Mié. Oct 5th, 2022
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Puntos fuertes y débiles de Adama Traoré, el nuevo desafiador del Barça


Adama Traoré vuelve al Barça en un movimiento de mercado tan inesperado como estimulante. Y es que la llegada del extremo tiene muchas lecturas tácticas posibles. ¿Qué puede suponer Adama en el ecosistema de Xavi? ¿Cómo puede encajar su perfil? Aquí mi análisis táctico.

Perfil

Muy extremo y muy diestro

Adama Traoré es un jugador de banda puro con marcada preferencia por la derecha. Porque pese a que puede jugar también en el costado izquierdo, sus prestaciones bajan de manera considerable. Y es que su educación futbolística siempre ha ido ligada a la banda derecha. Mientras la inmensa mayoría de los extremos de la cantera azulgrana acostumbran a cambiar de costado y a variar su posición, él siempre jugó como extremo derecho. Este es su mapa de calor de la presente temporada en el Wolverhampton.

Mapa de calor de Adama Traoré

Mapa de calor de Adama Traoré esta temporada

Sofascore

Pero tanto en su anterior curso como, sobre todo, bajo la tutela de Luis Enrique en la selección es donde más se aprecia claramente esta tendencia. Este es su mala de calor de la temporada 2020/2021 en los wolves.

Adama

Mapa de calor de Adama Traoré la pasada temporada 

Sofascore

Fortalezas

Un desafiador incansable

La primera característica que define al nuevo jugador azulgrana es su capacidad para el uno contra uno. Un factor que no varía sea el contexto que sea. Cada situación favorable para el duelo individual con balón es aprovechada por el futbolista e incluso testea muchas en las que el entorno no es el más propicio (algo que tiene que matizar). Es muy bueno en este aspecto del juego y lo sabe. Es por ello que trata de explotarlo sin verse condicionado por el acierto o el error previo. Un futbolista que siempre, ya sea de manera positiva o no, busca siempre una acción definitiva.

Adama, potente en el uno contra uno

Adama, potente en el uno contra uno

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Tiene un índice de acierto en el dribbling súper alto (70% según la plataforma Alebia Analytics). De hecho, abandona la Premier como segundo mejor regateador con 4,1 regates buenos por encuentro y como mejor regateador de los dos últimos cursos (4,2 en la 2020/2021 y 5 en la 2019/2020). Hace tiempo ya pero, su obra más potente se da en el 2020 en un partido ante el Watford en el que recolecta 15 regates buenos totales, el registro más alto desde que Opta empezó a recabar datos en el 2006/2007. Hay que subrayar que regatear no es siempre sinónimo de desbordar, aunque sí acaba superando a su par muchas veces.

Balance de regates

Balance de regates

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Salida exterior y centros favorables

Partiendo desde la derecha, opta por superar a sus rivales hacia su pierna natural en la mayoría de ocasiones., factor que provoca dos hechos importantes: que sea una pieza que abre el campo al máximo y que centra más que dispara. Y lo mejor de todo es que, por su capacidad de desborde, saca muchísimos centros cerca de la línea de fondo. La zona en la que los centros hacen más daño a las defensas y en la que los rematadores tienen más ventajas. Eso explica que el 40% de sus centros acaben siendo rematados (Alebia Analytics) en lo que es un promedio excelente.

Sus centros llegan muchas veces desde la línea de fondo

Sus centros llegan muchas veces desde la línea de fondo

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Profundidad y bloques bajos

Dada su potencia y velocidad, es una gran arma para atacar espacios. Si el pase diagonal hacia él es bueno y su colocación adecuada, es una jugada ganadora seguro. También es importante desmontar un mito sobre él. Y es que siempre se le ha considerado un jugador sólo de espacios cuando no es así. Ataca casi con la misma eficacia defensas altas que bloques bajos. En gran parte, gracias a un espectacular tren inferior que le permite eliminar rivales sólo al arrancar.

Adama Traoré buscando un balón al espacio

Adama Traoré buscando un balón al espacio

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Transiciones y maniobra arranque-frenada

Es imparable en las situaciones de campo abierto. Cuando se puede conectar con él en transición, el rival está totalmente a sus expensas. Y no sólo por su rapidez, que es mucha, sino por su buen hacer en la conducción, en la protección de balón en carrera y por su gran capacidad en la maniobra de parar y arrancar. Pocos futbolistas en el panorama mundial actual tienen su nivel de aceleración. Del mismo modo que arranca de manera vertiginosa, puede detenerse en seco justo en medio de una carrera rápida. Estrategia que le sirve para dejar fuera de combate a sus marcadores en multitud de ocasiones, en gran medida por su descomunal tren inferior. Sus acciones son tan fulgurantes como sorprendentes para el rival.

Margen de mejora

Poco gol y poca asociación

Tiene poco acierto y poco olfato para marcar. Este curso sólo firma un gol en 1123 minutos disputados, un dato más que discreto para un atacante. Tampoco tiene la intención de formar parte importante del juego colectivo de un equipo porque la comprensión del juego no está entre sus puntos destacados y porque siempre busca acciones definitivas. Tanto es así que, con 14,9 pases de media por partido, ha sido el antepenúltimo jugador en participación de este medio año en el Wolverhampton.

Horizontal

Adama Traoré en un partido de la selección española

JONATHAN NACKSTRAND / AFP

La toma de decisiones

Siguen siendo demasiadas las ocasiones en que elecciones incorrectas desbaratan excelentes acciones previas. No identifica las situaciones con suficiente claridad para que su porcentaje de aciertos esté muy por encima de sus imprecisiones.

Irregularidad

Adama se ha mostrado como un jugador de excesivos picos en los últimos años. Después de su salida del Barcelona tuvo un paso efímero por el Aston Villa en la 2015/2016 y, en sus temporadas en los wolves, no se ha erigido en titular indiscutible. Esta temporada, únicamente ha sido titular en 10 de los 22 encuentros en los que ha estado disponible. A día de hoy parece que su rol más adecuado pasa por ser una alternativa o por cambiar partidos.





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