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«Si hay guerra en Ucrania será en contra de la opinión de los rusos y los ucranianos»


Gerard Toal considera que la actualidad se interpreta mejor lejos del determinismo geopolítico. Cree que es necesario ir más allá de la pugna entre democracias y totalitarismos, entre imperios y repúblicas. Su último libro es Near abroad: Putin, the west and the contest over Ukraine and the Caucasus, un ensayo sobre la política del Kremlin en Ucrania y el Cáucaso. Enseña en la universidad estadounidense Virginia Tech.

¿Por qué Rusia invade a sus vecinos, como hizo con Georgia en 2008 y con Ucrania en el 2014?

Bueno, para empezar es algo que también hacen otros países. En el 2003, sin ir más lejos, una coalición internacional liderada por Estados Unidos invadió. No debemos olvidarlo. Pero contestando a su pregunta, no hay una sola respuesta. Rusia invade a sus vecinos por el liderazgo del presidente Putin, por las relaciones históricas con los territorios que ha ocupado, por factores emocionales y también porque se siente amenazada por lo que pasa en estos países y por cómo ha reaccionado la OTAN.


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Pero, cómo explica usted la ambición territorial de Rusia.

No está claro que Rusia tenga hoy una ambición territorial.

Pero parece que en el Kremlin predomina una política imperialista sobre el espacio de la antigua Unión Soviética.

Eso sí. Asusta cuando oímos plantear la partición de Ucrania, una división como la que sufrió Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Espero que no ocurra.

Pero, de alguna manera ya ha ocurrido. Rusia ha ocupado parte de Ucrania.

Hay un detalle importante. Hasta ahora, Rusia no ha ocupado ningún territorio en el que la población le sea hostil.


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Usted realizó a finales del 2020 un trabajo de campo en el Donbás según el cual a la población le daba igual el país en que viviera siempre que tuviera garantizado un buen trabajo y una buena pensión. ¿Cree usted que Rusia ha sido capaz de ofrecer a estas personas la vida que esperaban?

No, pero Rusia los mantiene. La situación económica allí es mala y es verdad que la legitimidad del estado reside en ofrecer bienestar. El nacionalismo no es tan importante como el apropiado funcionamiento del Estado. Y para muchas personas del Donbás Ucrania no funciona. Es más pobre hoy que cuando se hundió la Unión Soviética en 1990. Así que a la gente del Donbás, si les preguntas si prefieren formar parte de Rusia o de Ucrania, la mayoría responde que de Rusia porque hoy es más rica que Ucrania.

Pero, aún así son ucranianos.

Sí, pero se identifican como rusos ucranianos. El ruso es su primera lengua y se sienten alineados del resto de ucranianos.

Putin ha dado el pasaporte a 670.000 ucranianos de etnia rusa en el Donbás. Hizo lo mismo en el Cáucaso, en Abjasia y Osetia del Sur.

Sí. Se llama pasaportización. Consiste en convertir en ciudadanos a los rusos que viven fuera. Lo que se hizo en el Cáucaso y también en Transnistria se aplica ahora en Ucrania.

Suena a una estrategia imperialista.

Sí, pero no creo que el Kremlin tuviera la predeterminación de llevar a cabo una política imperialista. Más bien, es el resultado de diversas interacciones, una espiral de inseguridades en uno y otro bando.

¿Cómo cuales? En el 1997 Rusia y Ucrania habían firmado un tratado de amistad. La suya parecía una relación de éxito.

Hay varios acontecimientos que explican este divorcio. Por ejemplo, el reconocimiento de la independencia de Kosovo en febrero del 2008 por parte de Occidente. El Kremlin lo vio como una afrenta. En abril de ese año, la OTAN, reunida en Bucarest, invitó a Ucrania y Georgia a adherirse, y aprobó un escudo antimisiles en Polonia y la República Checa. Moscú lo vivió como una humillación. La situación se radicalizó entonces en Georgia y Putin invadió parte del país.

¿Y en Ucrania?

El factor clave fue que el país estaba en manos de oligarcas que esquilmaban las riquezas. El sistema no funcionaba para la mayoría de la población. La revuelta de Euromaidán en 2013 y 2014 a favor de una orientación europeísta se transformó en lo que yo llamo una «elección de civilización», el rechazo de Rusia a favor de Europa, aunque Rusia no era la causa del declive de Ucrania.

Pero los ucranianos desconfían de Rusia.

El 75% no se fían de Putin, pero el 25% sí. Son diez millones de personas y están concentradas en la parte oriental de Ucrania. No creen que su país vaya en la dirección correcta y prefieren a Rusia.

Y los que no se fían de Putin tampoco lo hacen de Volodímir Zelenski, su presidente.

Zelenski ganó la presidencia en el 2019 con un programa de regeneración contra la corrupción de los oligarcas y la preeminencia del nacionalismo. Hasta tenía una iniciativa de paz para el Donbás, pero ha sido un fracaso y hoy está hundido.

El sentimiento de frustración es muy profundo en la sociedad ucraniana.

Frustración y cansancio. Fíjese que la mayoría de la población no comparte el ambiente prebélico que recorre gran parte de Europa y Estados Unidos. Mientras en Washington predomina la opinión de que Putin lanzará una ofensiva para ocupar gran parte de Ucrania, los expertos ucranianos en seguridad y defensa lo creen improbable.

Parece un sinsentido.

Sí. Yo creo que la fiebre bélica que hay en Estados Unidos y parte de Europa la ha provocado una elite que no está conectada con la gente corriente.

¿Cree usted que va a haber una guerra?

Creo que a Rusia no le interesa, que puede salirle mal en muchos aspectos.

¿Cómo cuales?

Radicalizará el nacionalismo ucraniano. Ya ha sucedido. Al atraer a la población rusa del Donbás ha fortalecido el nacionalismo ucraniano. El chiste es que los nacionalistas ucranianos van a levantar un monumento a Putin.

Aún así, usted no descarta que pueda haber una guerra.

No.

¿Por qué?

Por Putin. Lleva mucho tiempo en el poder. Está pensando en su legado. Se hace mayor. Tiene resentimientos que vienen de muy atrás. El respeto es importante para él y en la cumbre de la OTAN en Bucarest se sintió humillado.

¿Putin busca fuera la legitimidad que no encuentra en su país?

Es cierto que pierde popularidad, pero no hay nada que indique que una guerra en Ucrania se la vaya a devolver. Todo lo contrario. Muchos rusos tienen parientes en Ucrania, sienten que es una nación hermana. No entenderían que Putin la atacara. No, aunque argumentara que hay una conspiración internacional para poner a Ucrania en contra de Rusia.

Si finalmente hay una guerra será muy impopular

Si hay una guerra será en contra la opinión de los rusos y de los ucranianos de a pie.

A Putin no parece importarle la opinión pública.

Es cierto y cree que siempre que se ha arriesgado le ha salido bien, como en Georgia en el 2008 y en Ucrania en el 2014. También en Siria. Por eso temo que quiera ser recordado como un héroe y tome otra decisión arriesgada para consolidar este legado.


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