• Vie. Sep 30th, 2022
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Zelenski avisa a Occidente que alentar el pánico perjudica a Ucrania



Son sus aliados, pero el excesivo celo con el que los países occidentales están tratando la actual tensión con Rusia puede costarle mucho a Ucrania. Así se expresó ayer viernes el presidente de esta exrepública soviética, Volodímir Zelenski, en un intento de calmar la retórica bélica y evitar que la economía ucraniana salga perjudicada. Kíev cree que hay peligro, pero que no es tan inminente como apuntan sus aliados. Estados Unidos avisa de que Rusia podría invadir el país vecino en febrero. Pero “Rusia no quiere una guerra”, desmintió en Moscú su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov.

“No nos hace falta este pánico”, dijo Zelenski durante una rueda de prensa. El presidente ucraniano hizo así un llamamiento a los gobiernos occidentales, que en su retórica y sus mensajes anuncian que la invasión rusa está al caer.

Esas previsiones se repiten desde el pasado noviembre, cuando Estados Unidos alertó de la excesiva concentración de tropas rusas, más de 100.000, muy cerca de la frontera con Ucrania. Y desde ese momento las alertas han sido parecidas.

La subsecretaria de Estado de EE.UU. Wendy Sherman aseguró el miércoles que el presidente ruso, Vladímir Putin, “va a hacer uso de la fuerza militar en un momento dado, puede ser ahora y a mediados de febrero”. Washington ha reducido el personal no esencial de su embajada en Kíev.

Zelenski apeló ayer a los occidentales para que no susciten el pánico con este tipo de declaraciones. Señaló que si se escucha a los medios occidentales “e igualmente a respetados jefes de Estado” se podría creer “que ya estamos en una guerra en todo el país, que las tropas avanzan. Pero no es así”, dijo, afirmando lo evidente.

Rusia ha negado que vaya a atacar Ucrania en la misma medida en que los occidentales aseguran que sí lo hará

“¿Cuánto le está costando este pánico a nuestro país? (…) Lo que necesitamos es estabilizar la economía”, aseguró. Admitió, eso sí, que “la probabilidad del ataque existe, no ha desaparecido , (pero) no vemos una escalada superior a la que ya existía” en el 2021.

Las declaraciones del mandatario ucraniano se produjeron un día después de mantener una conversación telefónica con Joe Biden. El jefe de la Casa Blanca aseguró que EE.UU. y sus aliados responderán “con contundencia” a una invasión rusa. Anoche, avisó que moverá tropas estadounidenses a países de Europa del Este y la OTAN “en el corto plazo”.

Según la cadena estadounidense CNN, un alto funcionario ucraniano aseguró que Zelenski recibió de su colega norteamericano terribles advertencias de que una invasión rusa de Ucrania es en febrero “prácticamente segura” una vez que el suelo se congele. Biden habría dicho que Kíev ha de “prepararse para el impacto”. La Casa Blanca negó que la conversación hubiese transcurrido de esa forma, y matizó que Biden dijo sencillamente que “hay una clara posibilidad de que los rusos puedan invadir Ucrania en febrero”, según recoge Afp.

Quien no está de acuerdo con las previsiones ni de unos ni de otros es Rusia. Moscú lleva negando que va a atacar en la misma medida en que los países occidentales aseguran que sí lo hará.

“Rusia no quiere la guerra y prefiere la vía diplomática”, volvió a repetir ayer el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. Pero advirtió: “No nos podemos permitir que nuestros intereses sean burdamente burlados, ignorados”, recalcó.

Biden avisa sobre su intención de mover tropas a países de Europa del Este y la OTAN en el corto plazo

El pasado miércoles EE.UU. y la OTAN rechazaron por escrito las exigencias que Rusia ha planteado para desatascar esta crisis, y que entre otras cosas incluyen que la Alianza deje de expandirse hacia el este de Europa y renuncie para siempre a admitir en su seno a Ucrania. Aunque esta reacción ya se había anunciado, Moscú la recibió con decepción, pero dejó una rendija abierta al diálogo, aunque sea en “temas secundarios” propuestos por Washington.

Con anterioridad el Kremlin había advertido que un rechazo a sus “líneas rojas” supondría amplias represalias. Pero nunca ha dicho cuáles y Putin se está tomando su tiempo.





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